¿Legal o no? Prostitución

Tecate B.C, a 22 de Octubre de 2018

Por Sofía Montserrat Urías Jiménez/Juan Ramón Rojas Salazar

La Prostitución es una profesión muy criticada, pues muchas personas creen que es moralmente incorrecto o que hay mejores oportunidades de trabajo. Pero no es eso de lo que vamos a hablar, vamos a defender la salud y seguridad de las personas que se dedican a vivir de ello.

La Prostitución es una actividad u ocupación de la persona que tiene relaciones sexuales a cambio de dinero (Cabe destacar que la prostitución no implica sólo mantener relaciones sexuales convencionales, como la penetración, sino que también puede abarcar diversas prácticas íntimas como el sexo oral o la masturbación). La actividad es desarrollada por mujeres y hombres, independientemente de su orientación sexual. Mientras a la mujer que se prostituye se la conoce como prostituta, el hombre suele ser nombrado como taxiboy (si se acuesta con otros hombres) o gigoló (cuando tiene sexo con mujeres). Es un trabajo que existe desde el siglo XVIII a. C., Por eso se dice que la prostitución es la ocupación mas antigua del mundo. Ésta se prohibió hace casi ya 80 años, pero se ha permanecido como trabajo, ilegalmente, todo este tiempo.

La actividad de la prostitución tiene diferentes sanciones de acuerdo al país. En algunos casos, la prostitución es considerada como un delito y se castiga tanto la oferta como el consumo. En otros, sólo están penadas la actividad del proxeneta (aquel que contrata a una o más mujeres para que se prostituyan) y la oferta sexual en la vía pública. Existen numerosos casos, por otra parte, en los cuales las mujeres son secuestradas y obligadas a prostituirse, siendo víctimas de redes de trata.

Al ser ilegal, muchos de los trabajadores sexuales laboran en condiciones anti higiénicas y con riesgo de contagiarse de alguna enfermedad de transmisión sexual, pues no tienen el apoyo de las autoridades, y por tanto, seguridad a la hora de trabajar. Así como los consumidores también sufren de esta falta de condiciones higiénicas. Y mas allá de esto, los asesinatos de estas personas (Mas comúnmente a las Prostitutas) a manos de maleantes y/o los mismos consumidores. Las prostitutas cada día que salen a trabajar, es un día mas que están en peligro, tanto como su salud como su vida.

Es cierto que muchas personas, víctimas de la trata de blancas por parte de redes mafiosas, quieren que la prostitución forzada acabe, pero también es cierto que no quieren afectar a las personas que se dedican a la prostitución por decisión propia, pues es de lo que muchas personas (en mayoría mujeres) viven.

Según el Censo de Población y Vivienda de 2010 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 570 481 307 mujeres son trabajadoras sexuales -en esta cifra estamos contando a todas las mujeres que trabajan por su cuenta y las que no-

Aquí es cuando empezamos a hablar nosotros pues ¿Que pasaría si la prostitución se volviera legal? Muchas personas -en especial religiosos- saltarían en contra de esto pues el “Vender tu cuerpo” es moralmente incorrecto. O personas que creen que las prostitutas trabajan en eso por que no tuvieron otra salida.

Nosotros somos concientes de que al legalizar la prostitución también es abrirle las puertas a las redes de trata de personas, pero al legalizarla es proteger y cuidar la ley, así como a las prostitutas. 

El 12 de octubre de 2016, el diputado Víctor Hugo Romo anunció el inicio de una serie de sesiones públicas en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México (ALCM) para discutir la posible regulación del trabajo sexual. A propósito de esta discusión, aprovecho para hablar sobre política y derecho en el contexto de la prostitución

Vender servicios sexuales esta claro que es aborrecido por muchas personas. Pero, ¿qué dice de ello alguien que por años se dedicó a ese oficio? Natalia Ferrari nos comenta un poco de sus inicios y su opinión: 

“Tengo la suerte de tener un entorno muy cercano con quien comparto valores y que me conocen completamente. Desde el primer momento en que empiezo a considerar este trabajo decido compartirlo. Siempre he recibido apoyo y no he sentido la necesidad de ocultarlo. Es un trabajo que tiene sentido con mi identidad y no hubo ninguna sorpresa para ellos”

En conclusión, la prostitución no es mala, es una forma de trabajo, por tanto lo que les falta es esa seguridad e higiene de poder trabajar. Y por último quiero que piensen, si algún cercano (o cercana) suyo hubiera sufrido alguno de los abusos que las prostitutas sufren día a día ¿Sería justo que siguera ilegal?

 

 

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